
(Aviso, aquí no encontrareis ningún enlace de descarga, para eso ya hay otros muchos blogs)
Aunque en teoría hasta el 22 de Junio no salía este disco, a mí me llegó el viernes pasado. Con su cajica de madera y también con el Ep Anti-Urban, muy bonito y currado todo. Pero lo que importa es su música no?¿ Pues eso, nada mas llegar a casa emocionado me pongo a escucharlo y he de confesar que la primera impresión fué de extrañeza y desconcierto. Según habia el mismo Roman Saenko este disco lo habian compuesto a la vez que el Estrangement, por tanto yo esperaba y hasta quería que fuese como el Estrangement, que fué un disco que me gustó mucho, con esos aires post-rockeros y melancólicos, que sin dejar de sonar a Drudkh si que le añadian un nuevo enfoque. Peeero este Microcosmos no se parecía demasiado a Estrangement, ¿y que es lo que pasa cuando se coge un disco con una idea predeterminada? Pues que si no es como esperabas, aunque sea la hostia puta, pues descoloca un poco, como fué el caso. Estaba casi decepcionándome, pero como Drudkh ha sido desde que sacó el Forgotten Legends pasando incluso por su disco de folk Songs of Grief and Solitude, todo me ha gustado. Así que decidí ponérmelo de nuevo, con el chip cambiado y sin ninguna querencia ni ideas predeterminadas.
Y solo bastó eso para que cambiase por completo mi concepto, pasa el primer tema (Days That Passed) que es una canción instrumental de folk ucraniano, bastante tranquileja y de golpe y sopapo Distant Cries of Cranes. De golpe y sopapo porque empieza a tope, con una velocidad a la que no acostumbran Drudkh, aunque eso sí, con retazos sobre todo en la melodía a sus primeros discos, como Autumn Aurora, y lo siguiente que llama la atención, el solo. No sabría muy bien como definirlo, porque es brutal, técnico, duración exacta…pero lo mejor es la jodida transcendencia que transmite, vamos que ya es difícil que un solo de guitarra te transmita esos lejanos lamentos de grullas a los que hace referencia el título, que anuncian la llegada del invierno. Pues si, lo hace. Posteriórmente, algún interludio folk, pasajes lentos y melodias a los Blood In Ouw Wells para romper esa tranquilidad.
Y no voy a seguir desmenuzando cada canción, porque esta resume muy bien lo que es el disco. Drudkh en estado puro, melodias, pasajes ysolos que solo este grupo es capaz de hacer, quizás con un intento de volver a los sonidos del Autumn Aurora, Forgotten Legends, pero con retazos a lo Blood In Our Wells.
Lo que en principio me dió la sensación de ser un disco flojo de Drudkh, ha pasado a ser uno de los que puedan estar entre los mejores del 2009.




































